Fondos europeos financian la instalación de 61 fondeaderos ecológicos en las islas del Mar Menor para ordenar el uso náutico y proteger el fondo
Fondos europeos financian la instalación de 61 fondeaderos ecológicos en las islas del Mar Menor para ordenar el uso náutico y proteger el fondo

La Comunidad Autónoma avanza en la instalación de 61 fondeaderos ecológicos en el entorno de la Isla Perdiguera y la Isla Mayor o del Barón, en el Mar Menor, con el objetivo de ordenar el uso de embarcaciones de recreo, reducir la presión sobre los fondos marinos y evitar los impactos derivados del fondeo incontrolado mediante anclas o ‘muertos’ ilegales.
La actuación cuenta con un presupuesto de 511.127,86 euros, financiado con fondos europeos Next Generation EU en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y tiene un plazo de ejecución previsto de dos meses. Las obras disponen de un plazo mínimo de garantía de un año y el sistema contempla una vida estructural de 25 años para los elementos principales, como los anclajes y biotopos, mientras que cabos y boyas estarán sometidos a mantenimiento y sustitución periódica.
El proyecto contempla tres áreas de fondeo, dos de ellas en la Isla Perdiguera y una en la Isla Mayor o del Barón. En concreto, el polígono Perdiguera Oeste contará con 21 puntos de fondeo para embarcaciones de hasta 6 y 9 metros de eslora; Perdiguera Este dispondrá de 7 puntos diseñados para embarcaciones de hasta 12 metros; y el área Barón Oeste incorporará 33 puntos para embarcaciones de hasta 6, 9 y 12 metros.
En conjunto, se instalarán 21 fondeos para embarcaciones de hasta 6 metros; 20 para embarcaciones de hasta 9 metros, y otros 20 para embarcaciones de hasta 12 metros. La distribución se ha definido priorizando fondos arenosos y evitando, en la medida de lo posible, la afección a praderas mixtas de Cymodocea nodosa y Caulerpa prolifera, con especial atención a la protección de la primera.
Antes de la instalación de los sistemas de fondeo, se ha realizado una limpieza inicial de los campos de boyas y de su entorno próximo, con retirada de restos de fondeos ilegales, cabos, cadenas y otros elementos abandonados que puedan afectar al medio marino. Los residuos serán gestionados conforme a la normativa vigente.
La solución técnica prevista se basa en fondeos individualizados, compuestos por un punto de anclaje de bajo impacto ambiental y una línea de amarre diseñada para evitar el contacto continuado con el fondo marino. De este modo, se reduce la erosión provocada por las anclas y por el movimiento de las cadenas, uno de los principales problemas asociados al fondeo no regulado en zonas sensibles.